Astronomía
La astronomía es la ciencia que se ocupa del estudio de los cuerpos celestes del
Universo, incluidos los planetas y sus satélites, los cometas y meteoroides, las
estrellas y la materia interestelar, los sistemas de estrellas llamados galaxias
y los cúmulos de galaxias; por lo que estudia sus movimientos y los fenómenos
ligados a ellos. Su registro y la investigación de su origen viene a partir de
la información que llega de ellos a través de la radiación electromagnética o de
cualquier otro medio. La astronomía ha estado ligada al ser humano desde la
antigüedad y todas las civilizaciones han tenido contacto con esta ciencia.
Personajes como Aristóteles,
Tales de Mileto,
Anaxágoras,
Aristarco de Samos,
Hiparco de Nicea,
Claudio
Ptolomeo, Hipatia de Alejandría,
Nicolás Copérnico,
Santo Tomás de Aquino,
Tycho
Brahe, Johannes Kepler,
Galileo Galilei,
Isaac Newton han sido algunos de sus
cultivadores.
Es una de las pocas ciencias en las que los aficionados aún pueden desempeñar un
papel activo, especialmente en el descubrimiento y seguimiento de fenómenos como
curvas de luz de estrellas variables, descubrimiento de asteroides y cometas,
etc.
|
© NASA
/ Términos de derechos de uso : Dominio público /
Fuente |
|
El telescopio espacial
Hubble comienza su separación del w:Transbordador espacial Discivery después de
su lanzamiento en la misión STS-82. |
Breve historia de la Astronomía
En casi todas las
religiones antiguas existía la
cosmogonía, que intentaba explicar el origen del
universo, ligando éste a los elementos mitológicos. La historia de la astronomía
es tan antigua como la historia del ser humano. Antiguamente se ocupaba,
únicamente, de la observación y predicciones de los movimientos de los objetos
visibles a simple vista, quedando separada durante mucho tiempo de la Física. En
Sajonia-Anhalt, Alemania, se encuentra el famoso
Disco celeste de Nebra, que es
la representación más antigua conocida de la
bóveda celeste. Quizá fueron los
astrónomos chinos quienes dividieron, por primera vez, el cielo en
constelaciones. En Europa, las doce constelaciones que marcan el movimiento
anual del Sol fueron denominadas constelaciones zodiacales. Los antiguos griegos
hicieron importantes contribuciones a la astronomía, entre ellas, la definición
de magnitud. La
astronomía precolombina poseía calendarios muy exactos y parece
ser que las pirámides de Egipto fueron construidas sobre patrones astronómicos
muy precisos.
La cultura griega clásica primigenia postulaba que la
Tierra era plana. En el
modelo aristotélico lo celestial pertenecía a la perfección -"cuerpos celestes
perfectamente esféricos moviéndose en órbitas circulares perfectas"-, mientras
que lo terrestre era imperfecto; estos dos reinos se consideraban como opuestos.
Aristóteles defendía la
teoría geocéntrica para desarrollar sus postulados. Fue
probablemente Eratóstenes quien diseñara la
esfera armilar que es un
astrolabio
para mostrar el movimiento aparente de las estrellas alrededor de la tierra.
La astronomía observacional estuvo casi totalmente estancada en Europa
durante la Edad Media, a excepción de algunas aportaciones como la de Alfonso X
el Sabio con sus tablas alfonsíes, o los tratados de
Alcabitius, pero floreció
en el mundo con el Imperio persa y la cultura árabe. Al final del siglo X, un
gran observatorio fue construido cerca de Teherán (Irán), por el astrónomo persa
Al-Khujandi, quien observó una serie de pasos meridianos del Sol, lo que le
permitió calcular la
oblicuidad de la eclíptica. También en Persia,
Omar Khayyam
elaboró la reforma del calendario que es más preciso que el
calendario juliano
acercándose al Calendario Gregoriano. A finales del siglo IX, el astrónomo persa
Al-Farghani escribió ampliamente acerca del movimiento de los cuerpos celestes.
Su trabajo fue traducido al latín en el siglo XII.
Abraham Zacuto fue el
responsable en el siglo XV de adaptar las teorías astronómicas conocidas hasta
el momento para aplicarlas a la navegación de la marina portuguesa. Ésta
aplicación permitió a Portugal ser la puntera en el mundo de los descubrimientos
de nuevas tierras fuera de Europa.
|
©
Frédéric Vincent
/ Términos de derechos de uso :
Reconocimiento-CompartirIgual 2.0 Genérica (CC BY-SA 2.0) /
Fuente |
|
Stonehenge, 2800 a. C.: se
supone que esta construcción megalítica se realizó sobre conocimientos
astronómicos muy precisos. Un menhir que supera los 6 m de altura indica, a
quien mira desde el centro, la dirección exacta de la salida del Sol en el
solsticio de verano. Algunos investigadores opinan que ciertas cavidades
pudieron haber servido para colocar postes de madera capaces de indicar puntos
de referencia en el recorrido de la Luna. |
Revolución científica
Durante siglos, la
visión geocéntrica de que el Sol y otros planetas giraban alrededor de la Tierra
no se cuestionó. Esta visión era lo que para nuestros sentidos se observaba. En
el Renacimiento, Nicolás Copérnico propuso el
modelo heliocéntrico del Sistema
Solar. Su trabajo
De Revolutionibus Orbium Coelestium fue defendido, divulgado y
corregido por Galileo Galilei y
Johannes Kepler, autor de
Harmonices Mundi, en
el cual se desarrolla por primera vez la tercera ley del movimiento planetario.
Galileo añadió la novedad del uso del telescopio para mejorar sus observaciones.
La disponibilidad de datos observacionales precisos llevó a indagar en teorías
que explicasen el comportamiento observado (véase su obra
Sidereus Nuncius). Al
principio sólo se obtuvieron reglas ad-hoc, cómo las
leyes del movimiento
planetario de Kepler, descubiertas a principios del siglo XVII. Fue
Isaac Newton
quien extendió hacia los cuerpos celestes las
teorías de la gravedad terrestre y
conformando la Ley de la gravitación universal, inventando así la
mecánica
celeste, con lo que explicó el movimiento de los planetas y consiguiendo unir el
vacío entre las leyes de Kepler y la dinámica de Galileo. Esto también supuso la
primera unificación de la astronomía y la física (véase Astrofísica).
Tras la publicación de los
Principios Matemáticos de Isaac Newton (que también
desarrolló el
telescopio reflector), se transformó la navegación marítima. A
partir de 1670 aproximadamente, utilizando instrumentos modernos de latitud y
los mejores relojes disponibles se ubicó cada lugar de la Tierra en un
planisferio o mapa, calculando para ello su latitud y su longitud. La
determinación de la latitud fue fácil pero la determinación de la longitud fue
mucho más delicada. Los requerimientos de la navegación supusieron un empuje
para el desarrollo progresivo de observaciones astronómicas e instrumentos más
precisos, constituyendo una base de datos creciente para los científicos.
A finales del siglo XIX se descubrió que, al descomponer la luz del Sol, se
podían observar multitud de
líneas de espectro (regiones en las que había poca o
ninguna luz). Experimentos con gases calientes mostraron que las mismas líneas
podían ser observadas en el espectro de los gases, líneas específicas
correspondientes a diferentes
elementos químicos. De esta manera se demostró que
los elementos químicos en el Sol (mayoritariamente hidrógeno) podían encontrarse
igualmente en la Tierra. De hecho, el helio fue descubierto primero en el
espectro del Sol y sólo más tarde se encontró en la Tierra, de ahí su nombre.
Se descubrió que las estrellas eran objetos muy lejanos y con el
espectroscopio
se demostró que eran similares al Sol, pero con una amplia gama de temperaturas,
masas y tamaños. La existencia de la
Vía Láctea como un grupo separado de
estrellas no se demostró sino hasta el siglo XX, junto con la existencia de
galaxias externas y, poco después, la
expansión del universo, observada en el
efecto del corrimiento al rojo. La astronomía moderna también ha descubierto una
variedad de objetos exóticos como los
quásares,
púlsares,
radiogalaxias,
agujeros negros,
estrellas de neutrones, y ha utilizado estas observaciones para
desarrollar teorías físicas que describen estos objetos. La cosmología hizo
grandes avances durante el siglo XX, con el modelo del
Big Bang fuertemente
apoyado por la evidencia proporcionada por la astronomía y la física, como la
radiación de fondo de microondas, la
Ley de Hubble y la abundancia cosmológica
de los elementos químicos.
Durante el siglo XX, la espectrometría avanzó, en particular como resultado del
nacimiento de la física cuántica, necesaria para comprender las observaciones
astronómicas y experimentales.
|
©
NASA: Theophilus Britt Griswold – WMAP Science Team
/ Términos de derechos de uso : Dominio público /
Fuente |
|
Ilustración de la teoría del "Big Bang" o primera gran explosión y de la
evolución esquemática del universo desde entonces. |
Isaac Newton
Sir Isaac Newton (25 de diciembre de 1642 JU – 20 de marzo de 1727 JU; 4 de
enero de 1643 GR – 31 de marzo de 1727 GR) fue un físico, filósofo, teólogo,
inventor, alquimista y matemático inglés, autor de los
Philosophiae naturalis
principia mathematica, más conocidos como los Principia, donde describió la
ley
de gravitación universal y estableció las bases de la mecánica clásica mediante
las leyes que llevan su nombre. Entre sus otros descubrimientos científicos
destacan los trabajos sobre la naturaleza de la luz y la óptica (que se
presentan principalmente en su obra
Opticks) y el desarrollo del cálculo
matemático.
Newton comparte con Leibniz el crédito por el desarrollo del cálculo integral y
diferencial, que utilizó para formular sus leyes de la
física. También
contribuyó en otras áreas de la matemática, desarrollando el
teorema del binomio
y las fórmulas de Newton-Cotes.
Entre sus hallazgos científicos se encuentran el descubrimiento de que el
espectro de color que se observa cuando la luz blanca pasa por un
prisma es
inherente a esa luz, en lugar de provenir del prisma (como había sido postulado
por Roger Bacon en el siglo XIII); su argumentación sobre la posibilidad de que
la luz estuviera compuesta por
partículas; su desarrollo de una
ley de
convección térmica, que describe la tasa de enfriamiento de los objetos
expuestos al aire; sus estudios sobre la
velocidad del sonido en el aire; y su
propuesta de una teoría sobre el origen de las
estrellas. Fue también un pionero
de la mecánica de fluidos, estableciendo una ley sobre la
viscosidad.
Newton fue el primero en demostrar que las leyes naturales que gobiernan el
movimiento en la Tierra y las que gobiernan el movimiento de los cuerpos
celestes son las mismas. Es, a menudo, calificado como el científico más grande
de todos los tiempos, y su obra como la culminación de la revolución científica.
El matemático y físico matemático
Joseph Louis Lagrange (1736–1813), dijo que
"Newton fue el más grande genio que ha existido y también el más afortunado dado
que sólo se puede encontrar una vez un sistema que rija el mundo."
Astronomía Observacional
Estudio de la orientación por las estrellas
Para ubicarse en el cielo, se agruparon las estrellas que se ven desde la Tierra
en constelaciones. Así, continuamente se desarrollan mapas (cilíndricos o
cenitales) con su propia
nomenclatura astronómica para localizar las estrellas
conocidas y agregar los últimos descubrimientos.
Aparte de orientarse en la Tierra a través de las estrellas, la astronomía
estudia el movimiento de los objetos en la
esfera celeste, para ello se utilizan
diversos sistemas de
coordenadas astronómicas. Estos toman como referencia
parejas de círculos máximos distintos midiendo así determinados ángulos respecto
a estos planos fundamentales. Estos sistemas son principalmente:
- Sistema altacimutal, u horizontal que toma como referencias el horizonte
celeste y el meridiano del lugar.
- Sistemas horario y ecuatorial, que tienen de referencia el ecuador celeste,
pero el primer sistema adopta como segundo círculo de referencia el meridiano
del lugar mientras que el segundo se refiere al círculo horario (círculo que
pasa por los polos celestes).
- Sistema eclíptico, que se utiliza normalmente para describir el movimiento de
los planetas y calcular los eclipses; los círculos de referencia son la
eclíptica y el círculo de longitud que pasa por los polos de la eclíptica y el
punto γ.
- Sistema galáctico, se utiliza en estadística estelar para describir
movimientos y posiciones de cuerpos galácticos. Los círculos principales son la
intersección del plano ecuatorial galáctico con la esfera celeste y el círculo
máximo que pasa por los polos de la Vía Láctea y el ápice del Sol (punto de la
esfera celeste donde se dirige el movimiento solar).
- La astronomía de posición es la rama más antigua de esta ciencia. Describe el
movimiento de los astros, planetas, satélites y fenómenos como los
eclipses y
tránsitos de los planetas por el disco del Sol. Para estudiar el movimiento de
los planetas se introduce el movimiento medio diario que es lo que avanzaría en
la órbita cada día suponiendo movimiento uniforme. La astronomía de posición
también estudia el movimiento diurno y el
movimiento anual del Sol. Son tareas
fundamentales de la misma la determinación de la hora y para la navegación el
cálculo de las coordenadas geográficas. Para la determinación del tiempo se usa
el tiempo de efemérides ó también el
tiempo solar medio que está relacionado con
el tiempo local. El tiempo local en Greenwich se conoce como
Tiempo Universal.
La distancia a la que están los astros de la Tierra en el de
universo se mide en
unidades astronómicas,
años luz o
pársecs. Conociendo el movimiento propio de
las estrellas, es decir lo que se mueve cada siglo sobre la bóveda celeste se
puede predecir la situación aproximada de las estrellas en el futuro y calcular
su ubicación en el pasado viendo como evolucionan con el tiempo la forma de las
constelaciones.
Instrumentos de observación
Para observar la bóveda celeste y las constelaciones más conocidas no hará falta
ningún instrumento, para observar cometas o algunas nebulosas sólo serán
necesarios unos prismáticos, los grandes planetas se ven a simple vista; pero
para observar detalles de los discos de los planetas del sistema solar o sus
satélites mayores bastará con un telescopio simple. Si se quiere observar con
profundidad y exactitud determinadas características de los astros, se requieren
instrumentos que necesitan de la precisión y tecnología de los últimos avances
científicos.
|
© Términos de derechos de uso : Dominio público |
|
Un télescope Sky Watcher. Con un pequeño telescopio pueden realizarse grandes
observaciones.
Retrato de Galileo Galilei por Justus Sustermans (1597-1681) |
Astronomía visible
El telescopio fue el primer instrumento de observación del cielo. Aunque su
invención se le atribuye a
Hans Lippershey, el primero en utilizar este invento
para la astronomía fue Galileo Galilei quien decidió construirse él mismo uno.
Desde aquel momento, los avances en este instrumento han sido muy grandes como
mejores lentes y sistemas avanzados de posicionamiento.
Actualmente, el telescopio más grande del mundo se llama
Very Large Telescope y
se encuentra en el observatorio Paranal, al norte de Chile. Consiste en cuatro
telescopios ópticos reflectores que se conjugan para realizar observaciones de
gran resolución.
Astronomía del espectro electromagnético o radioastronomía
Se han aplicado diversos conocimientos de la física, las matemáticas y de la
química a la astronomía. Estos avances han permitido observar las estrellas con
muy diversos métodos. La información es recibida principalmente de la detección
y el análisis de la
radiación electromagnética (luz,
infrarrojos,
ondas de
radio), pero también se puede obtener información de los
rayos cósmicos,
neutrinos y
meteoros.
Estos datos ofrecen información muy importante sobre los astros, su composición
química, temperatura, velocidad en el espacio, movimiento propio, distancia
desde la Tierra y pueden plantear hipótesis sobre su formación, desarrollo
estelar y fin.
El análisis desde la Tierra de las radiaciones (infrarrojos, rayos x, rayos
gamma, etc.) no sólo resulta obstaculizado por la absorción atmosférica, sino
que el problema principal, vigente también en el vacío, consiste en distinguir
la señal recogida del "ruido de fondo", es decir, de la enorme emisión
infrarroja producida por la Tierra o por los propios instrumentos. Cualquier
objeto que no se halle a 0 K (-273,15 °C) emite señales electromagnéticas y, por
ello, todo lo que rodea a los instrumentos produce radiaciones de "fondo". Hasta
los propios telescopios irradian señales. Realizar una termografía de un cuerpo
celeste sin medir el calor al que se halla sometido el instrumento resulta muy
difícil: además de utilizar película fotográfica especial, los instrumentos son
sometidos a una refrigeración continua con helio o hidrógeno líquido.
La radioastronomía se basa en la observación por medio de los radiotelescopios,
unos instrumentos con forma de antena que recogen y registran las ondas de radio
o radiación electromagnética emitidas por los distintos objetos celestes.
Estas ondas de radio, al ser procesadas ofrecen un espectro analizable del
objeto que las emite. La radioastronomía ha permitido un importante incremento
del conocimiento astronómico, particularmente con el descubrimiento de muchas
clases de nuevos objetos, incluyendo los
púlsares (o
magnétares),
quásares, las
denominadas galaxias activas,
radiogalaxias y
blázares. Esto es debido a que la
radiación electromagnética permite "ver" cosas que no son posibles de detectar
en las astronomía óptica. Tales objetos representan algunos de los procesos
físicos más extremos y energéticos en el universo.
Este método de observación está en constante desarrollo ya que queda mucho por
avanzar en esta tecnología.
Astronomía de infrarrojos
La astronomía infrarroja consiste en la observación y estudio de fuentes
astronómicas a partir de la
radiación infrarroja que emiten.
Aunque en general se denomina infrarroja a la radiación electromagnética de
longitud de onda más larga que la de la
luz visible (400-700 nm) y más corta que
la de la radiación de terahertzios (100-1.000 μm) o las microondas (1-1.000 mm)
, en astronomía suele considerarse como
|
 |
|
© NASA
/ Términos derechos de uso : Dominio público /
Fuente
Diferencia
entre la luz visible e infrarroja en la Galaxia del Sombrero ó Messier 104. |
|
 |
|
© NASA
/ Términos derechos de uso : Dominio público /
Fuente
Imagen
que ofrece una observación ultravioleta de los anillos de Saturno.
Esta reveladora imagen fue obtenida por la sonda Cassini-Huygens. |
infrarrojo el rango entre 1 y 1.000 micrómetros.
Este rango se subdivide a su vez en 3 o 4 intervalos:
Infrarrojo cercano de 1 a 5 μm aproximadamente
Infrarrojo medio de 5 a 25-40 μm
Infrarrojo lejano de 25-40 a 200-350 μm
Submilimétrico de 200-350 μm a 1 mm (que algunos incluyen en el rango de las
radioondas)
Esta subdivisión tiene su razón de ser en los diferentes fenómenos físicos que
son observables en cada uno de estos rangos, así como en las distintas técnicas
de observación y tecnología de detectores empleados en cada uno de ellos.
La atmósfera terrestre absorbe la radiación procedente de fuentes astronómicas
en casi todo el espectro infrarrojo, exceptuando unas cuantas ventanas de
transmisión atmosférica en las que transmite parcialmente, y además emite
intensamente en el infrarrojo, por lo que la observación en el infrarrojo desde
tierra requiere de técnicas que permitan eliminar la contribución de la
atmósfera.
Debido a que la radiación infrarroja es menos absorbida o desviada por el polvo
cósmico que la radiación de longitud de onda más corta, se puede observar en
infrarrojo regiones que quedan ocultas por el polvo en luz visible o
ultravioleta.
Entre las regiones que son más efectivamente estudiadas en el infrarrojo se
cuentan:
Centro galáctico
Regiones de formación estelar
Astronomía ultravioleta
La astronomía ultravioleta basa su actividad en la detección y estudio de la
radiación ultravioleta que emiten los cuerpos celestes. Este campo de estudio
cubre todos los campos de la astronomía. Las observaciones realizadas mediante
este método son muy precisas y han realizado avances significativos en cuanto al
descubrimiento de la composición de la
materia interestelar e intergaláctica, el
de la periferia de las estrellas, la evolución en las interacciones de los
sistemas de estrellas dobles y las propiedades físicas de los quásares y de
otros sistemas estelares activos. En las observaciones realizadas con el
satélite artificial
Explorador Internacional Ultravioleta, los estudiosos
descubrieron que la Vía Láctea está envuelta por un aura de gas con elevada
temperatura. Este aparato midió asimismo el espectro ultravioleta de una
supernova que nació en la
Gran Nube de Magallanes en 1987. Este espectro fue
usado por primera vez para observar a la estrella precursora de una supernova.
Astronomía de rayos X
La astronomía de rayos-X es una rama de la astronomía, que estudia la emisión de
rayos-x de los objetos celestes. La radiación de rayos-x es absorbida por la
atmósfera, así que los instrumentos para captar rayos-x deben estar a gran
altitud, en el pasado se utilizaban en globos y cohetes sonda. En la actualidad
la astronomía de rayos-x es parte de la investigación espacial y los
observatorios de rayos-x se instalan en satélites.
La emisión de rayos-x se cree que procede de fuentes que contienen gas muy
caliente a varios millones de Kelvin, en general en objetos cuyos átomos o
electrones tienen una gran energía. El descubrimiento de la primera fuente de
rayos-x procedente del espacio en 1962 se convirtió en una sorpresa. Esa fuente
se llamada Scorpio X-1, en la constelación de Escorpio en dirección al centro de
la Vía Láctea. Por este descubrimiento Riccardo Giacconi obtuvo el Premio Nobel
de Física en 2002. Más tarde se descubrió que la emisión de rayos-x de este
objeto es 10.000 veces mayor de lo captado en la emisión óptica. Esto es, el
total de energía emitida por esta fuente de rayos-x es 100.000 veces mayor que
la emitida por el Sol en todas las
longitudes de onda. Se sabe que esas fuentes
de rayos-x son remanentes estelares, como estrellas de neutrones o agujeros
negros. La fuente de la energía está en la energía gravitacional, que procede
del gas calentado por la caída en el campo gravitacional de esos objetos.
En la actualidad se conocen miles de fuentes de rayos-x. Es más, parece que el
espacio entre las galaxias de los cúmulos galácticos está repleto de gas muy
caliente, pero poco denso, a una temperatura de 100 millones de kelvin. La
cantidad total de gas es de cinco a diez veces la masa total de las galaxias
visibles.
|
© NASA,
ESA et B. McNamara (University of Waterloo)
/ Términos de derechos de uso : Dominio público /
Fuente |
|
Una ilustración de la
manera en que las observaciones en diferentes longitudes de onda pueden
complementarse. Esta imagen del cúmulo de galaxias MS 0735.6+7421 es una
composición de tres imágenes obtenidas por el telescopio espacial Hubble en luz
visible (verde), por el observatorio de rayos X Chandra (azul) y la red de
radiotelescopios VLA (rojo). Mientras que en luz visible solo se perciben
galaxias, los rayos X revelan el halo de gas caliente del cúmulo y las ondas de
radio evidencian los chorros de partículas energéticas que emanan del agujero
negro supermasivo central y crean cavidades en el halo de gas. |
Astronomía de rayos gamma
Los rayos gamma son radiaciones emitidas por objetos celestes que se encuentran
en un proceso energético extremadamente violento. Algunos astros despiden brotes
de rayos gamma o también llamados BRGs. Se trata de los fenómenos físicos más
luminosos del universo produciendo una gran cantidad de energía en haces breves
de rayos que pueden durar desde unos segundos hasta unas pocas horas. La
explicación de estos fenómenos es aún objeto de controversia.
Los fenómenos emisores de rayos gamma son frecuentemente explosiones de
supernovas, su estudio también intenta clarificar el origen de la primera
explosión del universo o big bang.
El Observatorio de Rayos Gamma Compton -ya inexistente- fue el segundo de los
llamados grandes observatorios espaciales (detrás del
telescopio espacial Hubble)
y fue el primer observatorio a gran escala de estos fenómenos. Ha sido
reemplazado recientemente por el satélite
Fermi. El observatorio orbital
INTEGRAL observa el cielo en el rango de los rayos gamma blandos o rayos X
duros.
A energías por encima de unas decenas de GeV, los rayos gamma sólo se pueden
observar desde el suelo usando los llamados
telescopios Cherenkov como
MAGIC. A
estas energías el universo también puede estudiarse usando partículas distintas
a los fotones, tales como los
rayos cósmicos o los
neutrinos. Es el campo
conocido como Física de Astropartículas.
|
© http://www.nasa.gov/
/ Términos de derechos de uso : Dominio público / Fuente |
|
Burbujas gigantes de
rayos gamma en el corazón de la Vía Láctea. |
Astronomía Teórica
Los astrónomos teóricos utilizan una gran variedad de herramientas como modelos
matemáticos analíticos y simulaciones numéricas por computadora. Cada uno tiene
sus ventajas. Los modelos matemáticos analíticos de un proceso por lo general,
son mejores porque llegan al corazón del problema y explican mejor lo que está
sucediendo. Los modelos numéricos, pueden revelar la existencia de fenómenos y
efectos que de otra manera no se verían.
Los teóricos de la astronomía ponen su esfuerzo en crear modelos teóricos e
imaginar las consecuencias observacionales de estos modelos. Esto ayuda a los
observadores a buscar datos que puedan refutar un modelo o permitan elegir entre
varios modelos alternativos o incluso contradictorios.
Los teóricos, también intentan generar o modificar modelos para conseguir nuevos
datos. En el caso de una inconsistencia, la tendencia general es tratar de hacer
modificaciones mínimas al modelo para que se corresponda con los datos. En
algunos casos, una gran cantidad de datos inconsistentes a través del tiempo
puede llevar al abandono total de un modelo.
Los temas estudiados por astrónomos teóricos incluyen: dinámica estelar y
evolución estelar; formación de galaxias; origen de los rayos cósmicos;
relatividad general y cosmología física, incluyendo teoría de cuerdas
La mecánica celeste
La astromecánica o mecánica celeste tiene por objeto interpretar los movimientos
de la astronomía de posición, en el ámbito de la parte de la física conocida
como mecánica, generalmente la
newtoniana (
Ley de la Gravitación Universal de
Isaac Newton). Estudia el movimiento de los planetas alrededor del Sol, de sus
satélites, el cálculo de las órbitas de
cometas y
asteroides. El estudio del
movimiento de la Luna alrededor de la Tierra fue por su complejidad muy
importante para el desarrollo de la ciencia. El movimiento extraño de
Urano,
causado por las perturbaciones de un planeta hasta entonces desconocido,
permitió a Le Verrier y
Adams descubrir sobre el papel al planeta
Neptuno. El
descubrimiento de una pequeña desviación en el avance del
perihelio de
Mercurio
se atribuyó inicialmente a un planeta cercano al Sol hasta que Einstein la
explicó con su Teoría de la Relatividad.
Astrofísica
La astrofísica es una parte moderna de la astronomía que estudia los astros como
cuerpos de la física estudiando su composición, estructura y evolución. Sólo fue
posible su inicio en el siglo XIX cuando gracias a los
espectros se pudo
averiguar la composición física de las estrellas. Las ramas de la física
implicadas en el estudio son la
física nuclear (generación de la energía en el
interior de las estrellas) y la física relativística. A densidades elevadas el
plasma se transforma en
materia degenerada; esto lleva a algunas de sus
partículas a adquirir altas velocidades que deberán estar limitadas por la
velocidad de la luz, lo cual afectará a sus condiciones de degeneración.
Asimismo, en las cercanías de los objetos muy masivos,
estrellas de neutrones o
agujeros negros, la materia que cae se acelera a velocidades relativistas
emitiendo radiación intensa y formando potentes
chorros de materia.
El sistema solar desde la astronomía
El estudio del Universo o
Cosmos y más concretamente del
Sistema Solar ha
planteado una serie de interrogantes y cuestiones, por ejemplo cómo y cuándo se
formó el sistema, por qué y cuándo desaparecerá el Sol, por qué hay diferencias
físicas entre los planetas, etc.
Es difícil precisar el origen del Sistema Solar. Los científicos creen que puede
situarse hace unos 4.600 millones de años, cuando una inmensa
nube de gas y
polvo empezó a contraerse probablemente, debido a la explosión de una
supernova
cercana. Alcanzada una densidad mínima ya se autocontrajo a causa de la fuerza
de la gravedad y comenzó a girar a gran
velocidad, por conservación de su
momento cinético, al igual que cuando una patinadora repliega los brazos sobre
si misma gira más rápido. La mayor parte de la materia se acumuló en el centro.
La presión era tan elevada que los átomos comenzaron a fusionarse, liberando
energía y formando una estrella. También había muchas colisiones. Millones de
objetos se acercaban y se unían o chocaban con violencia y se partían en trozos.
Algunos cuerpos pequeños (planetesimales) iban aumentando su masa mediante
colisiones y al crecer, aumentaban su gravedad y recogían más materiales con el
paso del tiempo (acreción). Los encuentros constructivos predominaron y, en sólo
100 millones de años, adquirió un aspecto semejante al actual. Después cada
cuerpo continuó su propia evolución.
|
© http://www.nasa.gov/
/ Términos de derechos de uso : Dominio público / Fuente |
|
Posición figurada de
los planetas y el sol en el sistema solar, separados por planetas interiores y
exteriores. |
Astronomía del Sol
El Sol es la estrella que, por el efecto gravitacional de
su masa, domina el
sistema planetario que incluye a la Tierra. Es el elemento más importante en
nuestro sistema y el objeto más grande, que contiene aproximadamente el 98% de
la masa total del sistema solar. Mediante la radiación de su energía
electromagnética, aporta directa o indirectamente toda la energía que mantiene
la vida en la Tierra. Saliendo del Sol, y esparciéndose por todo el Sistema
solar en forma de espiral tenemos al conocido como
viento solar que es un flujo
de partículas, fundamentalmente protones y neutrones. La interacción de estas
partículas con los polos magnéticos de los planetas y con la
atmósfera genera
las auroras polares boreales o australes. Todas estas partículas y radiaciones
son absorbidas por la atmósfera. La ausencia de auroras durante el
Mínimo de Maunder se achaca a la falta de actividad del Sol.
A causa de su proximidad a la Tierra y como es una estrella típica, el Sol es un
recurso extraordinario para el estudio de los fenómenos estelares. No se ha
estudiado ninguna otra estrella con tanto detalle. La estrella más cercana al
Sol, Próxima Centauri, está a 4,2 años luz.
El Sol (todo el Sistema Solar) gira alrededor del centro de la Vía Láctea,
nuestra galaxia. Da una vuelta cada 225 millones de años. Ahora se mueve hacia
la constelación de Hércules a 19 km/s. Actualmente el Sol se estudia desde
satélites, como el Observatorio Heliosférico y Solar (SOHO), dotados de
instrumentos que permiten apreciar aspectos que, hasta ahora, no se habían
podido estudiar. Además de la observación con telescopios convencionales, se
utilizan: el coronógrafo, que analiza la corona solar, el telescopio
ultravioleta extremo, capaz de detectar el campo magnético, y los
radiotelescopios, que detectan diversos tipos de radiación que resultan
imperceptibles para el ojo humano.
El sol es una de las 200.000 millones a 400.000 millones de estrellas de nuestra
galaxia. Es una enana amarilla corriente, que esta a 8,5 minutos-luz de la
tierra y es de media edad. Con 1,4 millones de kilómetros de diámetro, contiene
el 99,8 por ciento de la masa de nuestro sistema solar, la cual se consume a un
ritmo de 5 millones de toneladas por segundo, produciendo 383.000 millones de
megavatios de energía. Además el sol es similar a una
bomba de hidrógeno por la
colosal fusión nuclear de hidrógeno que mantiene en su núcleo y la gran cantidad
de energía que emite cada segundo. El equilibrio que mantiene su tamaño es la
contraposición entre su gravedad y la expulsión continua de energía. También es
una estrella de tercera generación. El protio, el isótopo de hidrógeno más
abundante de la naturaleza, con su núcleo solamente compuesto por un protón, es
además el combustible que alimenta las fusiones nucleares en el corazón de las
estrellas gracias a cuya ingente energía emitida las estrellas brillan
incluyendo a nuestro sol.
La parte visible del Sol está a 6.000 °C y la
corona, más alejada, a 2.000.000
°C. Estudiando al Sol en el ultravioleta se llegó a la conclusión de que el
calentamiento de la corona se debe a la gran actividad magnética del Sol. Los
límites del Sistema Solar vienen dados por el fin de su influencia o
heliosfera,
delimitada por un área denominada
Frente de choque de terminación o
Heliopausa.
Astronomía de los planetas, satélites y otros objetos del sistema solar
Una de las cosas más fáciles de observar desde la Tierra y con un telescopio
simple son los objetos de nuestro propio Sistema Solar y sus fenómenos, que
están muy cerca en comparación de estrellas y galaxias. De ahí que el aficionado
siempre tenga a estos objetos en sus preferencias de observación.
Los eclipses y los
tránsitos astronómicos han ayudado a medir las dimensiones
del sistema solar.
Dependiendo de la distancia de un planeta al Sol, tomando la Tierra como
observatorio de base, los planetas se dividen en dos grandes grupos:
planetas
interiores y planetas exteriores. Entre estos planetas encontramos que cada uno
presenta condiciones singulares: la curiosa geología de
Mercurio, los
movimientos retrógrados de algunos como
Venus, la vida en la
Tierra, la curiosa
red de antiguos ríos de Marte, el gran tamaño y los vientos de la atmósfera de
Júpiter, los anillos de
Saturno, el eje de rotación inclinado de
Urano o la
extraña atmósfera de Neptuno, etc. Algunos de estos planetas cuentan con
satélites que también tienen singularidades; de entre estos, el más estudiado ha
sido la Luna, el único satélite de la Tierra, dada su cercanía y simplicidad de
observación, conformándose una
historia de la observación lunar. En la Luna
hallamos claramente el llamado
bombardeo intenso tardío, que fue común a casi
todos los planetas y satélites, creando en algunos de ellos abruptas superficies
salpicadas de impactos.
Los llamados planetas terrestres presentan similitudes con la Tierra, aumentando
su habitabilidad planetaria, es decir, su potencial posibilidad habitable para
los seres vivos. Así se delimita la
ecósfera, un área del sistema solar que es
propicia para la vida.
Más lejos de Neptuno encontramos otros
planetoides como por ejemplo el hasta
hace poco considerado planeta
Plutón, la morfología y naturaleza de este planeta
menor llevó a los astrónomos a cambiarlo de categoría en la llamada
redefinición
de planeta de 2006 aunque posea un satélite compañero,
Caronte. Estos
planetas
enanos, por su tamaño no pueden ser considerados planetas como tales, pero
presentan similitudes con éstos, siendo más grandes que los
asteroides. Algunos
son: Eris,
Sedna o
1998 WW31, este último singularmente binario y de los
denominados cubewanos. A todo este compendio de planetoides se les denomina
coloquialmente objetos o planetas transneptunianos. También existen hipótesis
sobre un planeta X que vendría a explicar algunas incógnitas, como la
ley de Titius-Bode o la concentración de objetos celestes en el
acantilado de Kuiper.
Entre los planetas Marte y Júpiter encontramos una concentración inusual de
asteroides conformando una órbita alrededor del sol denominada
cinturón de
asteroides.
En órbitas dispares y heteromorfas se encuentran los
cometas, que subliman su
materia al contacto con el viento solar, formando colas de apariencia luminosa;
se estudiaron en sus efímeros pasos por las cercanías de la Tierra los cometas
McNaught o el
Halley. Mención especial tienen los cometas
Shoemaker-Levy 9 que
terminó estrellándose contra Júpiter o el 109P/Swift-Tuttle, cuyos restos
provocan las lluvias de estrellas conocidas como
Perseidas o lágrimas de San
Lorenzo. Estos cuerpos celestes se concentran en lugares como el
cinturón de Kuiper, el denominado
disco disperso o la
nube de Oort y se les llama en general
cuerpos menores del Sistema Solar.
En el Sistema Solar también existe una amplísima red de partículas, meteoroides
de diverso tamaño y naturaleza, y polvo que en mayor o menor medida se hallan
sometidos al influjo del
efecto Poynting-Robertson que los hace derivar
irremediablemente hacia el Sol.
|
Términos de derechos de uso : Dominio público /
Fuente |
|
Astronomía lunar: el cráter mayor es el Dédalo, fotografiado por la tripulación
del Apollo 11 mientras orbitaba la Luna en 1969. Ubicado cerca del centro de la
cara oculta de la luna, tiene un diámetro de alrededor de 93 kilómetros. |
Astronomía de los fenómenos gravitatorios
El campo gravitatorio
del Sol es el responsable de que los planetas giren en torno a este. El influjo
de los campos gravitatorios de las estrellas dentro de una galaxia se denomina
marea galáctica.
Tal como demostró Einstein en su obra
Relatividad general,
la gravedad deforma la geometría del
espacio-tiempo, es
decir, la masa
gravitacional de los cuerpos celestes deforma el espacio, que se curva. Este
efecto provoca distorsiones en las observaciones del cielo por efecto de los
campos gravitatorios, haciendo que se observen juntas galaxias que están muy
lejos unas de otras. Esto es debido a que existe materia que no podemos ver que
altera la gravedad. A estas masas se las denominó
materia oscura.
Encontrar materia oscura no es fácil ya que no brilla ni refleja la luz, así que
los astrónomos se apoyan en la gravedad, que puede curvar la luz de estrellas
distantes cuando hay suficiente masa presente, muy parecido a cómo una lente
distorsiona una imagen tras ella, de ahí el término
lente gravitacional
o anillo de Einstein.
Gracias a las leyes de la física, conocer cuánta luz se curva dice a los
astrónomos cuánta masa hay. Cartografiando las huellas de la gravedad, se pueden
crear imágenes de cómo está distribuida la materia oscura en un determinado
lugar del espacio. A veces se presentan
anomalías
gravitatorias que impiden realizar estos estudios con exactitud, como las
ondas gravitacionales
provocadas por objetos masivos muy acelerados.
Los agujeros negros
son singularidades de alta concentración de masa que curva el espacio, cuando
éstas acumulaciones masivas son producidas por estrellas le les denomina
agujero negro
estelar; esta curva espacial es tan pronunciada que todo lo que se acerca a
su perímetro es absorbido por este, incluso la luz (de ahí el nombre). El
agujero negro Q0906+6930
es uno de los más masivos de los observados. Varios modelos teóricos, como por
ejemplo el
agujero negro de Schwarzschild, aportan soluciones a los planteamientos de
Einstein
Astronomía cercana y lejana
La astronomía cercana abarca la
exploración de nuestra galaxia, por tanto
comprende también la
exploración del Sistema Solar. No obstante, el estudio de
las estrellas determina si éstas pertenecen o no a
nuestra galaxia. El estudio
de su clasificación estelar determinará, entre otras variables, si el objeto
celeste estudiado es "cercano" o "lejano".
Tal como hemos visto hasta ahora, en el Sistema Solar encontramos diversos
objetos (v. El Sistema Solar desde la astronomía) y nuestro sistema solar forma
parte de una galaxia que es la Vía Láctea. Nuestra galaxia se compone de miles
de millones de objetos celestes que giran en espiral desde un centro muy denso
donde se mezclan varios tipos de estrellas, otros sistemas solares,
nubes
interestelares o nebulosas, etc. y encontramos objetos como
IK Pegasi,
Tau Ceti
o Gliese 581 que son soles cada uno con determinadas propiedades diferentes.
La estrella más cercana a nuestro sistema solar es
Próxima Centauri que se
encuentra a 4,2 años luz. Esto significa que la luz procedente de dicha estrella
tarda 4,2 años en llegar a ser percibida en La Tierra desde que es emitida.
Estos soles o estrellas forman parte de numerosas
constelaciones que son
formadas por estrellas fijas aunque la diferencia de sus velocidades de deriva
dentro de nuestra galaxia les haga variar sus posiciones levemente a lo largo
del tiempo, por ejemplo la Estrella Polar. Estas estrellas fijas pueden ser o no
de nuestra galaxia.
La astronomía lejana comprende el estudio de los objetos visibles fuera de
nuestra galaxia, donde encontramos otras galaxias que contienen, como la
nuestra, miles de millones de estrellas a su vez. Las galaxias pueden no ser
visibles dependiendo de si su centro de gravedad absorbe la materia (v.
agujero
negro), son demasiado pequeñas o simplemente son
galaxias oscuras cuya materia
no tiene luminosidad. Las galaxias a su vez derivan alejándose unas de otras
cada vez más, lo que apoya la hipótesis de que nuestro universo actualmente se
expande.
Las galaxias más cercanas a la nuestra (aproximadamente 30) son denominadas el
grupo local. Entre estas galaxias se encuentran algunas muy grandes como
Andrómeda, nuestra Vía Láctea y la
Galaxia del Triángulo.
Cada galaxia tiene propiedades diferentes, predomino de diferentes elementos
químicos y formas (espirales,
elípticas,
irregulares,
anulares,
lenticulares, en
forma de remolino, o incluso con forma
espiral barrada entre otras más
sofisticadas como cigarros,
girasoles,
sombreros, etc.).
|
© NASA/JPL/California
Institute of Technology /
/ Términos de derechos de uso : Dominio público /
Fuente |
|
Un
caso particular lo hallamos en Andrómeda que dado su grandísimo tamaño y
luminiscencia es posible apreciarla luminosa a simple vista. Llega a nosotros
con una asombrosa nitidez a pesar de la enorme distancia que nos separa de ella:
dos millones y medio de años luz; es decir, si sucede cualquier cosa en dicha
galaxia, tardaremos dos millones y medio de años en percibirlo, o dicho de otro
modo, lo que vemos ahora de ella es lo que sucedió hace dos millones quinientos
mil años.
Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Astronomía |
Este obra está bajo una
licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 Unported.
|